Sin más tiempo que perder, puesto que precisamente no me sobra, comencemos con todo este viaje realizado durante el primer cuatrimestre en la asignatura: "Intervención Socioeducativa ante problemas fundamentales de Desadaptación Social".
Aquel día que me dispuse a crear mi blog lo hice bastante ilusionada, confiaba en mí y en que no iba a dejar todo para el final. Me animé a ir recopilando frases, vídeos, fotos, noticias, enlaces interesantes... Y de todas esas cosas lo único que ha quedado plasmado aquí ha sido el título que le da nombre. Leí esa frase en una página web y me hizo reflexionar. Muchas veces el problema de la desadaptación social, sobre todo en las numerosas dificultades y barreras que el medio pone al individuo a la hora de adpatarse, es la cantidad de estereotipos que tenemos hacia determinadas cosas, conductas, apariencias que nos resultan "raras" e incluso impensables en nuestra sociedad. Si todos fuésemos capaces de juzgar menos a las personas un poco diferentes a nosotros y, a la vez, aprendiésemos a entender numerosas situaciones y a individualizar a las personas tal y como son; quizás estaríamos más exentos de todo tipo de problemas de esta índole social... Pero está claro que eso no es así y es por ello que nosotros, como educadores sociales y como profesionales del campo de lo social, debemos de hacer algo para erradicar o intentar poner solución en mayor medida a estos problemas fundamentales de desadaptación e inadaptación y, por supuesto, prevenirlos. Está claro que no se trata de una meta fácil de conseguir, pero es desde la educación desde donde tiene que comenzar la andadura...
Pero antes de plantearme todo esto, recuerdo perfectamente que durante el principio de esta asingatura lo primero que me pregunté fue: ¿Qué signiica exactamente ser un desadaptado o un inadaptado? ¿En qué podemos diferenciar estos dos conceptos? Hasta ahora, yo había pensado que ambos conceptos eran sinónimos. Tras la lectura del documento de Guasch y Ponce llegué a la conclusión de que, a pesar de ser dos términos que están estrechamente relacionados entre sí, son diferentes, con lo cual resulta realmente complicado distinguirlos. Para mí, quizás la diferencia más significativa sea que solemos considerar inadaptada a una persona que no se adapta al medio y, en cambio, cuando existen dificultades de adaptación recríprocas entre el medio y el propio individuo (y, en consecuencia, entre el individuo y el medio) entonces consideramos que nos encontramos ante una situación de desadaptación social. Sin embargo, solemos encontrar estos dos términos como similares, incluso muchas veces se da por hecho que significan lo mismo o, simplemente, ambos se utilizan para describir las dos situaciones sin identificar las características individuales de cada concepto. Sea como sea, pienso que todos estos fenómenos deben interpretarse dentro del medio en el que se desarrollan y con el cual se relaciona el sujeto protagonista de la situación porque entiendo la adaptación como el proceso por el cual el individuo se relaciona con el medio. Entonces para interpretar cualquier situación de inadaptación y/o desadaptación social no podemos olvidar el proceso en el que se construyen las relaciones de la persona con su medio. De este modo afirmamos que existe una interacción entre el individuo y el medio que constituye la base para la comprensión de todos estos fenómenos.
Este modelo interactivo parte de una concepción del sujeto como un ser activo e intencional, como un polo de la interacción que tiene intenciones, interpreta situaciones y les da un significado activo. Pero a la hora de considerar el sujeto no podemos olvidar sus aspectos cognitivo-afectivos: el aprendizaje de todo el mundo que nos rodea implica el desarrollo de destrezas cognoscitivas, y el aprendizaje de la forma de comportamientos en el mismo mundo se trata de una experiencia afectica. Por lo tanto, el sentido y el alcance de la inadaptación puede variar con la cultura, que es algo que aprendemos a lo largo de nuestra historia La designación de un comportamiento como adaptado o inadaptado, depende de la sociedad a la que pertenece el individuo como adaptado o inadaptado, depende de la sociedad a la que pertenece el individuo y del momento histórico en que vive. Por lo tanto, a la hora de hablar dsobre desadaptación o inadaptación no podemos dejar de lado el relativismo histórico y cultural.
Por otro lado, la existencia de varios referentes en los que podemos clasificar las distintas situaciones de desadaptación e inadaptación nos facilitan entender todos aquellos aspectos que han podido propiciar su aparición. Pienso que en la mayoría de las ocasiones no podríamos seleccionar solo uno de ellos para explicar la situación. Es más, casi todas las veces encontramos presentes mínimo a dos de ellos porque suelen ir de la mano. De esto pude darme cuenta a la hora de realizar la actividad de los casos prácticos "Vidas en el silencio" y "La calle es nuestra" junto a mis compañeras Jessica y Beatriz. Durante el debate todas coincidíamos en lo mismo: los dos casos no podrán entenderse atendiendo exclusivamente a un referente. En el siguiente enlace se incluye esto último, junto con el esquema de trabajo exigido para la realización de dicha actividad:
- Casos prácticos: "Vidas en el silencio" y "La calle es nuestra"
Cuando hablamos de desadaptación, inevitablemente tenemos que hacer alusión a otros conceptos relacionados. Entre ellos la pobreza, la desigualdad y la exclusión social.
La pobreza aparece como resultado de la estructuración de la desigualdad social y del reparto no equitativo de la riqueza. Según el Consejo de las Comunidades Europeas, la pobreza es: "la situación de personas, familias y grupos cuyos recursos económicos, sociales y culturales son tan limitados que les excluyen del modo de vida que se considera aceptable en la sociedad en la que viven."
De esta forma, la pobreza es un fenómeno multidimensional en el que la desigualdad no es el único factor que interviene, sino que abarca (además de la situación económica) también la esfera social (aislamiento, segregación, etc.) y cultural (marginación, desviación, etc.).
Aquí es donde cabe mencionar el concepto de desigualdad. Podemos considerarlo más amplio que el de pobreza porque se define sobre una concepción de la distribución completa y no se centra solamente en la distribución de individuos o familias que viven por debajo de una determinada línea de pobreza. Concretamente se trata de la distancia entre los miembros de una sociedad por distribución desigual de oportunidades y recursos dentro de una sociedad homogénea.
Por último, cuando hablamos de exclusión social estamos expresando que el problema no es sólo el de las desigualdades entre los extremos de la escala social (la parte más alta y la parte más baja), sino también la distancia que existe entre aquellos que participan en la dinámica del cuerpo social y los que, de lo contrario, son rechazados hacia los márgenes. Es decir, excluidos. Esto ocurre cuando: sufren desventajas en términos de educación, habilidades, empleo, vivienda, recursos financieros, etc. ; las oportunidades de acceder a las principales instituciones que distribuyen esas oportunidades de vida son menosres que las del resto de la población; y, por último, cuando todas esas desventajas persisten a lo largo del tiempo.
En todos estos casos, directa o indirectamente se produce una interacción entre el individuo y el medio que provoca una situación de inadaptación social. En el momento en el que aparecen distintas categorías sociales que abarcan gran número de grupos y problemáticas fruto de la exclusión social, la desigualdad y/o la pobreza inevitablemente nos encontramos ante problemas fundamentales de desadaptación social.
Desde mi punto de vista, la mayoría de las veces que consideramos que una persona se encuentra inadaptada o desadaptada es porque anteriormente ha sido excluida víctima del círculo creado por distintas situaciones. Entre ellas la precariedad económica producida por el desempleo, el distanciamiento de las pautas y valores culturales socialmente compartidos y, finalmente, la pérdida de vínculos y relaciones sociales cercanos. Se produce una retroalimentación entre todas estas situaciones que termina dando lugar a la exclusión social del individuo o sujeto y, posteriormente, a una dificultad para la adaptación social.

La mejor forma de trabajar ante procesos de inadaptación social es interviniendo para que los sujetos pasen de considerarse meros usuarios a protagonistas, de beneficiarios a partícipes y de objetos de compasión a sujetos de derechos. Por nuestra parte, los educadores y trabajadores sociales, debemos actuar como interventores y pasar de trabajar para la comunidad a trabajar con la comunidad.
Tras hacer alusión a toda esta mezcla de conceptos creo que es el mejor momento de adjuntar una actividad realizada en su momento, de nuevo con mis compañeras Beatriz Tapia y Jessica Ruiz, sobre el visionado de la película "El truco del manco". (Haz click en el título y podrás acceder al documento de word donde ésta se encuentra desarrollada al completo).
Avanzando, avanzando acabo de acordarme de aquel gran corto de Pixar que vimos el primer día en clase...¡¿Cómo me había olvidado de él?! Me pareció genial aunque, para ser sincera, no entendí muy bien porque José había escogido ese vídeo y no ningún otro... Tras haberlo visto varias veces y observarlo detenidamente lo he podido comprender. No era tan difícil, el corto mostraba mediante estos dibujos animados tan simpáticos una clara situación de desadaptación social que puede ser comparada con nuestro ámbito profesional y de intervención. Observamos que el cordero, tras la influencia de muchos factores, principalmente su cambio físico, comienza a convertirse en un inadaptado social. Cuando esto ocurre y todos empiezan a burlarse de él, nace en nuestro protagonista una especie de miedo a la no aceptación, a la exclusión social por parte de los demás animales y, en definitiva, comienza a sentirse diferente. Cualquiera de las personas que, por causas similares, sufren estos problemas de desadaptación social podrían compararse a nuestro cordero protagonista del corto. Éste sería, por tanto, nuestro usuario, aquel individuo desfavorecido que necesita la ayuda de un profesional de lo social como nosotros. Cuando aparece el curioso conejílope es cuando comenzaría a existir la figura del educador. En primer lugar se produce un acercamiento donde, mediante una converación, descubre cual es su problema y posteriormente acompaña al cordero (al individuo) durante todo el proceso de desadaptación que ha sufrido por haber adquirido esa característica que le hace diferente y ha propiciado un cambio en su vida. Aquí es donde el conejílope ayuda al cordero a encontrar el camino para volver a ser feliz y a aceptar esa pequeña distinción de la que será protagonista todos los meses de Mayo, siempre que vengan a esquilarle. Lo hace primero mediante unas palabras que me llamaron mucho la atención:
"Piel, piel, ¿qué es rosa tu piel? Tu mente te miente, eso sí es cruel . ¿El color es qué importa? ¡Vaya cuestión! Eres gris, púrpura, beige o marrón...
A veces vas mal, a veces mejor. Si te sientes fatal mira alrededor. Aún tienes un cuerpo, patas y pies; la cabeza en su sitio, ¡perfecto! ¿lo ves?"
Con ellas consigue animar al cordero a saltar y, con su apoyo, a conseguir salir de esa situación de desadaptación en la que se encontraba. Precisamente esta es la acción que nosotros ,como educadores sociales, debemos realizar. Por lo tanto, frente ante todos estos problemas de inadaptación sería fundamental el papel y la actuación de un conejílope...¡Qué suerte que también los haya aquí! :)
A continuación, incluyo el corto por si alguno de los que me leeis no habeis tenido la oportunidad de verlo:
[ S E M I N A R I O S ]
Puesto que esta es la única entrada recopilatoria de los contenidos del primer cuatrimestre he añadido los dos seminarios que ya había realizado como un documento de doc para evitar terminar con un "tocho" de letras, párrafos, frases y palabras. Así pues estos son los enlaces:
- Seminario 26/09/2009: Conferencia "ASOCIACIÓN JUVENIL SURGENTE"
- Seminario 30/11/2009: "El programa de tratamiento familiar" DIPUTACIÓN DE SEVILLA. Pilar Fuentes Pérez.
[ M Á S ...+ ]

Ambos documentos los podréis encontrar también en los respectivos blogs de mis compañeros (Para acceder a su lectura sólo tienes que pinchar sobre lás imagenes correspondientes)

pero tú por qué sabes hacer estas cosas de pinchar en una imagen como vía de enlace y todas estas historias informáticas...y yo ni qeriendo las comprendo???jajajaja...ai peqeña..qe bien nos complementamos
ResponderEliminarPues Ana es una pena que con tu capacidad no hayas desarrollado el blog, podría haber sido uno de los mejores. Ahora tendremos que buscar otras soluciones. Un saludo, Jose
ResponderEliminar